¡O MÍA O DE NADIE! EL FEMINICIDIO EN EL PERÚ

Jorge Antonio Gonzáles Miranda
Abogado – Experto en Resolución de Conflictos

Hoy se celebra una fecha importante como es el Día Internacional de la Mujer. Este día nos recuerda la lucha que viene dando la mujer para lograr el respeto por sus derechos como ciudadana y como persona. A veces oigo comentarios como el siguiente ¿por qué un día de la mujer y no del hombre? y la respuesta es sencilla: el sistema social familiar, que hasta ahora domina (y espero que no sea demasiado tiempo más) es el patriarcado, por lo que siempre, quienes se han encontrado en condición de vulnerabilidad son las mujeres. El Patriarcado es perverso y ha creado condiciones de desigualdad entre hombres y mujeres en el aspecto socio jurídico y económico. El hombre ha sido el protagonista a lo largo de la historia en estos aspectos.

No solo el sistema es retorcido en temas sociales, económicos y jurídicos respecto a la mujer, sino también en temas sentimentales. El hombre se empodera, en algunos casos, porque arraiga falsas creencias, como aquella tonta premisa de “los hombres llevamos los pantalones en casa”  Y, ¿qué sucede cuando la mujer no desea cumplir las órdenes del infeliz, cuando desconoce la frase anterior? Se dan casos de maltrato físico y psicológico. Tanto se ha empoderado al hombre, que es capaz de quitarle la vida o causar graves lesiones a la mujer; todo ello porque se siente su dueño. Cuando el ataque se perpetra solo por la condición de ser mujer y llega a matársele, se está hablando de Feminicidio.

En el año 2013 se dio la Ley 30068, y se incorporan modificaciones en el código penal y en el procesal con la finalidad de sancionar drásticamente a los agresores de mujeres. Esta acción permitió, en parte,  debilitar la condición patriarcal actual. El artículo 108 – B, establece lo siguiente:

 

“Será reprimido con pena privativa de libertad no menor de quince años el que mata a una mujer por su condición de tal, en cualquiera de los siguientes contextos”:

  1. Violencia Familiar.
  2. Coacción, hostigamiento o acoso sexual;
  3. Abuso de poder, confianza o de cualquier otra posición o relación que le confiera autoridad al agente;
  4. Cualquier forma de discriminación contra la mujer, independientemente de que exista o haya existido una relación conyugal o de convivencia con el agente.

La pena privativa de libertad será no menos de veinticinco años, cuando concurra cualquiera de las siguientes circunstancias agravantes:

  1. Si la víctima era menor de edad;
  2. Si la víctima se encontraba en estado de gestión.
  3. Si la víctima se encontraba bajo cuidado o responsabilidad del agente;
  4. Si la víctima fue sometida previamente a violación sexual o actos de mutilación.
  5. Si al momento de cometerse el delito, la victima padeciera cualquier tipo de discapacidad;
  6. Si la víctima fue sometida para fines de trata de personas;
  7. Cuando hubiera concurrido cualquiera de las circunstancias agravantes establecidas en el artículo 108.

 

Si bien es cierto, el derecho penal se utiliza en última instancia (o en términos jurídicos “ultima ratio”) el problema se desbordó y tuvo que legislarse con sanciones severas que, por lo menos, busquen reducir  las alarmantes cifras de feminicidio (aunque sabemos que el incremento de penas no resuelve la problemática). Los números hablan por sí solos:

Según el Instituto Nacional de Estadística (INEI), en el informe de abril de 2017, “entre el periodo 2011 – 2015, se han registrado 556 mujeres asesinadas en la tipificación de feminicidio; entre enero y setiembre de 2016, 55 víctimas de feminicidio”[1].  Asimismo, “el observatorio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que recoge información de 23 países de la región, informó que el Perú ocupa el octavo puesto entre las naciones con mayor número de feminicidios, con 100 feminicidios cometidos durante el año 2016, según la estadística del Ministerio Público.”[2] El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables[3], en su resumen estadístico Feminicidio y Tentativa, para el mes de enero de 2018, ya reporta 10 casos de feminicidio; ¿cuánto más aumentará la cifra?

El tema del Feminicidio es bastante más complejo de lo que podemos presentar en estas líneas. La solución, a nuestro entender, no solo está en hacer uso de las fuerza del derecho penal con la privación de libertad pues, en la realidad, vemos que a pesar del endurecimiento de la figura, no llega a disuadir. ¿Qué hacer entonces? Siempre la respuesta está en la educación. Entendernos como pares; todos somos seres humanos sea cual fuere nuestro género. Debemos repotenciar la educación sexual y en ella lograr cimentar los valores de la igualdad.

Aprovecho este breve espacio para saludarlas y aplaudirlas por la luchan en la defensa de sus derechos. Terminemos de una vez con frases como “o mía o de nadie”, porque las mujeres no son objetos. Desde el Centro Vida Sanna reconocemos su fortaleza: ¡Feliz Día Internacional de la Mujer¡

 

[1] INEI 2017. Perú: Estadísticas de Feminicidios Registrados Administrativos. Síntesis Estadística. Consultado el 06 de marzo de 2018

[2] Diario Perú 21, 24/10/2017, Consultado el 06 de marzo de 2018

[3] Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, consultado el 06 de marzo de 2018

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By |2018-08-22T01:59:57+00:00marzo 8th, 2018|Sin categoría|Comentarios desactivados en ¡O MÍA O DE NADIE! EL FEMINICIDIO EN EL PERÚ